{"id":316,"date":"2026-03-21T09:06:15","date_gmt":"2026-03-21T08:06:15","guid":{"rendered":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/?post_type=articulo&#038;p=316"},"modified":"2026-04-23T05:25:08","modified_gmt":"2026-04-23T03:25:08","slug":"informe-del-iv-congreso-de-la-cultura-negra-de-las-americas","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/articulo\/informe-del-iv-congreso-de-la-cultura-negra-de-las-americas\/","title":{"rendered":"Informe del IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Manuel Zapata Olivella<\/strong><\/p>\n<p><strong>IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas<\/strong><\/p>\n<p>Hace catorce a\u00f1os (1975), dos j\u00f3venes, el peruano Jos\u00e9 Campos D\u00e1vila, director del Instituto de Investigaciones Afro-peruano (INAPE), y el colombiano Manuel Zapata Olivella, director del Centro de Estudios Afro-colombianos, nos preocupaba la suerte de las comunidades negras en las Am\u00e9ricas. D\u00e1bamos, conscientemente, un brinco de la problem\u00e1tica nacional a la continental.<\/p>\n<p>Sin embargo, este salto solo fue posible por el contexto de las luchas sociales y pol\u00edticas de los negros africanos y de sus descendientes en quinientos a\u00f1os de esclavitud. Seg\u00fan se mire, tambi\u00e9n son quinientos a\u00f1os de lucha por la libertad, la adquisici\u00f3n del derecho humano de poseer mujer, hijos y hogar sedentario, de mantener cohesionados en torno a la memoria ancestral a los cincuenta millones de sobrevivientes del exilio que padecieron cien o m\u00e1s millones de seres humanos arrancados de su tierra, encadenados, vejados, vendados, repartidos, infamados, lardeados, oprimidos, perseguidos, mutilados, castrados, linchados; cualquier adjetivo inhumano en lengua espa\u00f1ola, inglesa, francesa o portuguesa quedar\u00eda ins\u00edpido para connotar esta tragedia de un pueblo y la mayor verg\u00fcenza para el mundo cristiano.<\/p>\n<p>El joven Campos y yo \u00e9ramos los primeros en sentir el malestar de la insurrecci\u00f3n. Hab\u00edamos nacido apenas medio siglo despu\u00e9s de muerto Burghardt Dubois, el m\u00e1s grande pensador, escritor, poeta, pol\u00edtico y l\u00edder negro de la batalladora generaci\u00f3n norteamericana \u2014Frederick Douglass, Booker T. Washington, Nat Turner, entre otros\u2014, que supo conducir el \u00abTren de la libertad\u00bb que part\u00eda de los socavones de la esclavitud hacia los puertos sin luz de la explotaci\u00f3n asalariada. Otros debieron proseguir el viaje hasta la verdadera libertad, a\u00fan lejana, por los caminos del arte, del deporte y de los combates por la vida y la dignidad, contra los lynchamientos del ku-kus-klan, nueva forma de inquisici\u00f3n con sus crucificados ardiendo.<\/p>\n<p>Y ya estamos contando historia contempor\u00e1nea: secuelas del racismo de la I y II Guerra Mundial. A los j\u00f3venes de Am\u00e9rica nos preocupaban las conciencias dormidas de los afroamericanos de Latinoam\u00e9rica. Apenas se hab\u00eda tomado lucidez en el campo de la etnohistoria y la antropolog\u00eda afroamericanas, los poetas hab\u00edan cantado, casi caricaturescamente, a la mujer y al hombre negros de las Antillas, cuya jitanj\u00e1fora muy pronto ser\u00eda superada por el grito blasfemo e irreverente del martinique\u00f1o Aim\u00e9 C\u00e9saire. Eran las voces de la Negritud que entonaba con sus amigos rebeldes Leopoldo Sedar Senghor en el Senegal y L\u00e9on Damas en la Guyana Francesa. Este alarido b\u00e1rbaro pidiendo luz, belleza, poder y lucidez a los negros del mundo nos lleg\u00f3 a Venezuela, Colombia, Ecuador, Per\u00fa, Argentina y Uruguay. Era el eco po\u00e9tico concomitante con la denuncia de la novel\u00edstica latinoamericana, donde tambi\u00e9n se levantaban con sordina las trompetas de la Negritud. En este concierto, el hermano gigante brasile\u00f1o constitu\u00eda la m\u00e1s avanzada vanguardia en la toma de conciencia afroamericana. Infortunadamente, la muralla selv\u00e1tica del Amazonas, la barrera idiom\u00e1tica no insalvable y la pol\u00edtica geocentrista de sus gobernantes nos han privado de su liderazgo.<\/p>\n<p>En el malestar de insurrecci\u00f3n que animaba a los j\u00f3venes afroamericanos de la d\u00e9cada de los setenta, posterior a la violenta del sesenta de los norteamericanos, ya apuntaba una nueva problem\u00e1tica: comprend\u00edamos que mientras permanecieran dormidas las conciencias del pueblo, las voces de la Negritud se quedar\u00edan en la pirot\u00e9cnica de los petardos sin levantar las olas populares. En este contexto nada claro ni l\u00facido, como impacto de la conferencia de \u00abLa Negritud y Latinoam\u00e9rica\u00bb convocada por Senghor en Dakar (1974), donde tuvimos la suerte de despertar, naci\u00f3 la idea de realizar el I Congreso de la Cultura Negra, con prop\u00f3sitos \u00e9tnicos y culturales muy definidos. [\u2026]<\/p>\n<p>No vamos a entrar en mayores rememoraciones, porque los que estamos aqu\u00ed congregados somos protagonistas de la nueva historia de la Negritud. Apenas recordar que el tema central de discusi\u00f3n del I Congreso fue hacer un arqueo de los aportes culturales del negro en todo el continente, las experiencias hist\u00f3ricas y sociales de los norteamericanos, caribe\u00f1os, centroamericanos, sudamericanos y brasile\u00f1os, en un solo contexto cultural, entendiendo por cultura el \u00e1mbito total de las manifestaciones creadoras de los africanos y sus descendientes en el campo espiritual, social y material.<\/p>\n<p>Por vez primera, en Cali (1978) se oyeron unidas las voces negras de todo el continente, compartiendo ideales, dolores, esperanzas y luchas. Cabe anotar, como jal\u00f3n importante en este I Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas, que all\u00ed se escucharon los planteamientos filos\u00f3ficos e ideol\u00f3gicos de la Tigritud, expresado por Wole Soyinka, hoy Premio Nobel de Literatura. Los m\u00faltiples t\u00f3picos que abarcaron nuestras discusiones no permitieron ahondar en los principios revolucionarios de la Tigritud, invit\u00e1ndonos a asumir como protagonistas de la historia y los destinos del pueblo negro en el mundo.<\/p>\n<p>En verdad, la Tigritud ya estaba andando: el II Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas, reunido en Panam\u00e1 (1980), profundiz\u00f3 en el tema de la Identidad Cultural, nudo coyuntural para las luchas reivindicatorias. Sin conciencia de lo que \u00e9ramos y somos, mal podr\u00edamos asumir las responsabilidades hist\u00f3ricas de la desalienaci\u00f3n cultural, pol\u00edtica y econ\u00f3mica, legado de quinientos a\u00f1os de colonizaci\u00f3n. Frantz Fanon estaba omnipresente en este II Congreso. Deb\u00edamos reflexionar sobre nuestra propia identidad sin el antifaz blanco del colonizador. Y ciertamente que profundizamos en la m\u00e1s importante identificaci\u00f3n de nuestras luchas: en Am\u00e9rica, las luchas de clases y razas son inseparables. Ten\u00edamos los tres pilares esenciales de nuestras reivindicaciones, unidos en un solo andar: la cultura, la raza y la clase.<\/p>\n<p>En S\u00e3o Paulo (1983), ya el Congreso emprendi\u00f3 la tarea de conformar un ente pol\u00edtico de los Movimientos negros de Am\u00e9rica. Aunque salimos con el mandato de constituir este instrumento pol\u00edtico, lo cierto fue que todav\u00eda las condiciones ideol\u00f3gicas, sociales y pol\u00edticas de las comunidades negras latinoamericanas no hab\u00edan madurado lo suficiente como para dar cumplimiento a ese objetivo fundamental en la estrategia de nuestras luchas. Vale la pena que reflexionemos un poco sobre este momento del Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas, a manera de auscultar nuestro propio recorrido. La iniciativa, convocatoria y realizaci\u00f3n del I Congreso no signific\u00f3, ni pod\u00eda significar por s\u00ed misma, una toma de conciencia del pueblo negro latinoamericano sobre su momento hist\u00f3rico. Apenas se vislumbr\u00f3 esta necesidad en quienes participamos en las discusiones, pero no se hizo caudal vivo en nuestro pueblo. En cierta medida, es doloroso confesarlo, no hemos sido capaces de sembrar en las comunidades negras latinoamericanas el fermento revolucionario que las ponga en marcha como aconteci\u00f3 en los Estados Unidos o Sud\u00e1frica. Otro tanto ha sucedido con la detecci\u00f3n del car\u00e1cter unitario e inseparable de nuestras luchas \u00e9tnicas y sociales.<\/p>\n<p>\u00bfHa comprendido el pueblo afroamericano que los debates pol\u00edticos a los que es convocado en nuestras falsas democracias silencian las verdaderas reivindicaciones del negro, del indio, del mulato, del mestizo, del zambo y del propio blanco oprimido?<\/p>\n<p>\u00bfAlcanzamos a darnos cuenta, nosotros los ide\u00f3logos de la Negritud, de lo que significar\u00e1 el reclamo combativo de nuestras masas populares explotadas el d\u00eda en que comprendan que su discriminaci\u00f3n por la raza y el color ha permito tradicionalmente que los elegidos a las corporaciones p\u00fablicas sean siempre escogidos entre los herederos del conquistador, del encomendero, del esclavista, de los terratenientes de hoy, de los amos de la banca, la industria y el poder?<\/p>\n<p>Estamos en hora de profundizar en la teor\u00eda y praxis de los decisivos descubrimientos del II Congreso para desalienar a las comunidades afroamericanas y a los pueblos indios, blancos y mestizos del continente, de las aberraciones impuestas por la colonizaci\u00f3n, cuyo sistema racista sirvi\u00f3 para construir la pir\u00e1mide social que todav\u00eda sostienen sobre sus hombros nuestros pueblos.<\/p>\n<p>El compromiso con el III Congreso es a\u00fan m\u00e1s urgente, imperioso e impostergable: crear el aparato pol\u00edtico que a\u00fane y oriente, en el \u00e1mbito continental, las acciones que hist\u00f3ricamente venimos realizando en los \u00e1mbitos nacionales o regionales; una especie de Consejo Pol\u00edtico que asuma las vocer\u00edas de todas las afroamericanas, capaz de plantear las luchas en un campo suprapartidista y supranacional respaldado por el consenso popular; manera vigorosa de enfrentarnos a las acciones colonialistas que siempre asumieron el cu\u00f1o de alianzas europeas contra nuestros pueblos.<\/p>\n<p><strong>IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas<\/strong><\/p>\n<p>Y llegamos al IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas, con el patrocinio de la Unesco, en su sede de Par\u00eds: marzo 6, 7 y 8 de 1991. Aunque podemos hablar de un zarpazo de Tigritud al sacar el Congreso del \u00e1mbito continental y proyectarlo en el seno mismo de los pa\u00edses colonizadores, tambi\u00e9n es cierto que ello implica, en cierta forma, una derrota.<\/p>\n<p>El III Congreso de S\u00e3o Paulo fue enf\u00e1tico en su mandato de realizar la Cuarta Asamblea en el \u00e1rea cultural y geogr\u00e1fica de las Antillas. Entre los dos pa\u00edses que aspiraban a ese honor, Cuba y Granada, hubo consenso en favor de la peque\u00f1a isla caribe\u00f1a, entonces erigida en el nuevo emblema de la libertad de los pueblos caribe\u00f1os. Infortunadamente, varios meses antes de realizarse nuestro evento (1984), Am\u00e9rica y el mundo vieron estupefactos que el poder\u00edo militar de los Estados Unidos agred\u00eda la soberan\u00eda de la rep\u00fablica de Granada, asesinando a su pueblo, con el pretexto de proteger la vida de los s\u00fabditos norteamericanos. Despu\u00e9s, hemos sido testigos impotentes y horrorizados de que el injustificable argumento ha servido para agredir a Panam\u00e1.<\/p>\n<p>A\u00fan ardientes y sangrantes los carbones de Granada, quisimos el a\u00f1o siguiente realizar el IV Congreso en Trinidad y Tobago, \u00fanico gobierno antillano, despu\u00e9s de Cuba, que protest\u00f3 contra la invasi\u00f3n del vecino pa\u00eds. Quer\u00edamos as\u00ed dar cumplimiento al mandato de S\u00e3o Paulo de realizar el IV Congreso en un pa\u00eds caribe\u00f1o. Pronto los hermanos de Trinidad y Tobago comenzaron a sufrir las consecuencias de su acto de soberan\u00eda: su econom\u00eda era asfixiada por medio de las restricciones y acoso financiero de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Fieles a lo dispuesto por el III Congreso, acudimos a los hermanos de Martinica y Guadalupe en busca de asidero y apoyo para realizar all\u00ed nuestro pr\u00f3ximo encuentro. Ser\u00eda largo detallar las gestiones y fracasos de esta iniciativa. Despu\u00e9s del benepl\u00e1cito de algunos compa\u00f1eros, en dos a\u00f1os, en los cuales realizamos tres visitas a Martinica y Guadalupe, inclusive una a la Guyana Francesa, pudimos convencernos de que deca\u00eda el apoyo inicial hasta el grado de que nadie acudiera a recibirnos al aeropuerto de Martinica despu\u00e9s de haber sido concertada nuestra presencia.<\/p>\n<p>Mientras tanto, acontec\u00edan hechos muy significativos en los Estados Unidos, Sud\u00e1frica, Namibia, Angola y Zimbabwe. La lucha mundial por la libertad de Nelson Mandela, la candidatura de Jessie Jackson a la presidencia de los Estados Unidos y la elecci\u00f3n de alcaldes negros en varias ciudades norteamericanas constituyeron hitos trascendentes en la toma de conciencia del pueblo afroamericano. La Junta Directiva Permanente del Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas era consciente de que la historia del movimiento negro nos dejaba atr\u00e1s con nuestros prop\u00f3sitos y acuerdos en los Congresos anteriores. Declaraciones, recomendaciones, proyectos, planes, convocatorias, etc., parec\u00edan ser f\u00f3siles irresucitables en nuestro empe\u00f1o de forjar una fuerza l\u00facida, activa y reivindicatoria en los pueblos afroamericanos.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando surgi\u00f3 la idea, inconscientemente rechazada, de deshacernos del compromiso de realizar el IV Congreso en el Caribe. A esta triste decisi\u00f3n llegamos nuestro presidente actual Abd\u00edas do Nascimento y mi persona, secretario general, en la ciudad de Cayena, Guyana, en febrero de 1988, durante el homenaje a L\u00e9on Damas al cumplirse diez a\u00f1os de su muerte.<\/p>\n<p>De esta forma, se dio comienzo a las gestiones en Espa\u00f1a, donde se propuso realizar el IV Congreso en Badajoz, ciudad en la frontera con Portugal. Pensamos que podr\u00edamos aprovechar el pasado colonial y esclavista de ambos pa\u00edses en los momentos en que se agitaba una reflexi\u00f3n hist\u00f3rica de los pa\u00edses peninsulares en la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica al cumplirse quinientos a\u00f1os de la gesta colombina. Esta ilusi\u00f3n que iba en contramarcha de quienes est\u00e1n empe\u00f1ados en conmemorar con cantos lo que conlleva tr\u00e1gicas felon\u00edas no tuvo ninguna respuesta.<\/p>\n<p>Se pens\u00f3 entonces en alguna naci\u00f3n europea que no fuera precisamente Espa\u00f1a ni Portugal. Una elecci\u00f3n nada f\u00e1cil: toda Europa estaba comprometida con el tr\u00e1fico de prisioneros africanos, en la depredaci\u00f3n del continente y en la opresi\u00f3n colonial. Tal vez, Alemania podr\u00eda abrirnos la posibilidad de una sede por ser la menos comprometida de las naciones imperialistas en Am\u00e9rica y \u00c1frica. Alguien sugiri\u00f3 los pa\u00edses n\u00f3rdicos por aquello de que de all\u00ed hab\u00edan partido los vikingos. Finalmente, golpe de intuici\u00f3n, pensamos en el escenario universal de la Unesco, en el seno de la Comunidad Europea.<\/p>\n<p>Lo que apenas fue un delirio, para sorpresa de los quijotes, obtuvo una respuesta pronta y franca del director de la Unesco, doctor Federico Mayor, quien accedi\u00f3 a darnos el patrocinio moral y econ\u00f3mico del organismo internacional. Concretamente, para ser claros en este informe, con fecha 24 de julio de 1989, recibimos su respuesta, en la que nos anunciaba una partida presupuestal de diez mil d\u00f3lares y nos ofrec\u00eda la sede de la Unesco para la realizaci\u00f3n del IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>El alborozo y la alegr\u00eda de esta comunicaci\u00f3n fueron compartidas con nuestro presidente Abd\u00edas do Nascimento y nuestro compa\u00f1ero de la Junta Directiva Permanente, compa\u00f1ero Gerardo Maloney. Est\u00e1bamos en presencia de un nuevo salto de calidad en nuestras luchas y aspiraciones por el fortalecimiento de la conciencia y la acci\u00f3n de los pueblos de afroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Poco a poco, nos fuimos reponiendo de los asombros para darnos cuenta de la gran responsabilidad hist\u00f3rica que hab\u00eda reca\u00eddo sobre nuestros hombros: un congreso en Par\u00eds, en los momentos en que se avanzaba hacia el V Centenario de la Colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica y se gestaba, en el mismo a\u00f1o (1992), la creaci\u00f3n de la Comunidad Europea. Por acuerdo presidencial, procedimos a dar los pasos necesarios para estructurar un plan preparativo y unas estrategias. Se design\u00f3 a la Fundaci\u00f3n Colombiana de Investigaciones Folcl\u00f3ricas, organizadora del I Congreso, como responsable de los tr\u00e1mites necesarios para coordinar, organizar y ejecutar los pasos necesarios para obtener un mayor apoyo financiero de la Unesco y patrocinios de las Organizaciones no Gubernamentales europeas y de otros continentes. En vista del amplio campo de posibilidades, se procedi\u00f3 a la creaci\u00f3n de un Comit\u00e9 T\u00e9cnico Coordinador en Europa, asesor de la Fundaci\u00f3n Colombiana de Investigaciones Folcl\u00f3ricas, conformado por los se\u00f1ores Jos\u00e9 Ortiz (Colombia), Denisse M\u00e9ndez (Francia) y Esteban Cobas Puentes (Cuba), residentes en Par\u00eds. A cada uno de ellos se le se\u00f1al\u00f3 funciones espec\u00edficas, aunque unificadas en sus responsabilidades. De all\u00ed surgi\u00f3 la iniciativa de un Proyecto de Cooperaci\u00f3n Multirregional (Am\u00e9rica, \u00c1frica y Europa) para ser presentado en la Asamblea General de la Unesco, reunida en los meses de octubre y noviembre del pasado a\u00f1o.<\/p>\n<p>En estas condiciones, se procedi\u00f3 a solicitar el apoyo de Colombia, como pa\u00eds ponente, y Panam\u00e1 y Brasil como sustentadores (la elecci\u00f3n de estos pa\u00edses se hizo teniendo en cuenta que hab\u00edan sido sedes del I, II y III Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas). El proyecto contempla un presupuesto total de cien mil d\u00f3lares como gastos m\u00ednimos para asegurar la realizaci\u00f3n del IV Congreso en Par\u00eds, de los cuales se han solicitado treinta mil d\u00f3lares complementarios a la Unesco. Dicha solicitud est\u00e1 en proceso de definici\u00f3n. Adem\u00e1s de los primeros pa\u00edses firmantes, se ha recibido, por parte de Am\u00e9rica, el apoyo de Cuba y Venezuela; por \u00c1frica, de Gab\u00f3n, Costa de Marfil, Senegal, Mauritania, Marruecos, etc., la totalidad de doce que conforman el Grupo Africano de pa\u00edses comit\u00e9 ejecutivo de la Asamblea de Pa\u00edses Africanos en la Unesco, la que tiene en consideraci\u00f3n el Proyecto para darle su respaldo. De igual manera, en lo que corresponde a Europa, ya se tiene la recomendaci\u00f3n de los gobiernos de Espa\u00f1a y Francia. \u00daltimamente, el embajador de la India en la Unesco ha prometido su adhesi\u00f3n, con la cual nuestro proyecto tendr\u00eda el respaldo de los pa\u00edses de los cuatro continentes.<\/p>\n<p>En lo que concierne al apoyo de las Organizaciones No Gubernamentales adscritas a la Unesco, el compa\u00f1ero Jos\u00e9 Ortiz, miembro del Comit\u00e9 T\u00e9cnico Asesor Europeo, podr\u00e1 darnos informes detallados de estas gestiones, pero puedo decirles que en todas ellas hemos recibido el apoyo m\u00e1s entusiasta, y esperamos que se conviertan en donaciones econ\u00f3micas que garanticen la realizaci\u00f3n del congreso.<\/p>\n<p><strong>Conferencia preparatoria de Caracas<\/strong><\/p>\n<p>Unas palabras finales encaminadas a orientar nuestra discusi\u00f3n en esta Conferencia T\u00e9cnica.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de encontrarnos aqu\u00ed reunidos, despu\u00e9s de superar toda esta clase de obst\u00e1culos econ\u00f3micos, es la de dar cumplimiento a un mandato estatutario del Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas, que contempla la conveniencia de realizar una o m\u00e1s conferencias preparatorias con el fin de asegurar las bases organizativas, doctrinarias y financieras del pr\u00f3ximo evento.<\/p>\n<p><strong>Organizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Desde el punto de vista organizativo, la Junta Directiva Permanente, a trav\u00e9s de la Secretar\u00eda General, ha elaborado un anteproyecto del Reglamento Operativo del IV Congreso, el cual ser\u00e1 puesto a su consideraci\u00f3n para los enriquecimientos y ajustes pertinentes. Este reglamento deber\u00e1 recoger vuestras iniciativas a fin de asegurar su operatividad, capaz de responder al desaf\u00edo que constituye una asamblea en Par\u00eds, que seguramente aglutinar\u00e1 a m\u00e1s de quinientos delegados de todo el mundo; la mitad, aspiramos, procedentes de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p><strong>Planteamiento doctrinario<\/strong><\/p>\n<p>El Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas, por sus estatutos, convocatoria y declaraciones, ha trazado los par\u00e1metros generales que deben enmarcar las discusiones en las plenarias. Desde luego, en ellos no hay ninguna restricci\u00f3n a la libertad de expresar las ideas, siempre y cuando lleven el inter\u00e9s de problematizar la problem\u00e1tica afroamericana, y con los fines \u00faltimos de contribuir a sus reivindicaciones, afirmar sus luchas y defender su patrimonio. En ning\u00fan caso, se aceptar\u00e1 que en el seno de nuestro Congreso se diera pie a la exaltaci\u00f3n de ideas o prop\u00f3sitos colonialistas o discriminatorios contra la comunidad afroamericana o cualquier otra de Am\u00e9rica y el mundo. Estamos en contra de cualquier tipo de totalitarismo en los campos raciales, culturales, pol\u00edticos o econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>El Congreso ha sido, y ser\u00e1, fundamentalmente una tribuna abierta para propiciar y fortalecer la libertad, igualdad, fraternidad, dignidad y soberan\u00eda de los pueblos del mundo, y muy en particular en lo que concierne a las comunidades negras o mestizas en Am\u00e9rica y \u00c1frica. Las ponencias deben recoger el sentir, las reivindicaciones y esperanzas de los afroamericanos. Ser\u00eda de desear que esta Conferencia Preparatoria trazara los delineamientos generales con el fin de que las distintas comunidades afroamericanas del continente expresaran sus pensamientos y plataformas de luchas, en forma coordinada, con el fin de evitar confrontaciones o contradicciones fundamentales, que por su naturaleza contribuyan a entorpecer las deliberaciones y conclusiones que se discutan en la asamblea del IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>A este respecto, conviene recordar que, seg\u00fan el proyecto del Reglamento Operativo que se discutir\u00e1 m\u00e1s tarde, todas las sesiones tendr\u00e1n el car\u00e1cter de asambleas plenarias, lo que significa que se pretende llegar a acuerdos de consenso con la participaci\u00f3n de todos los delegados, estrictamente reglamentado el tiempo en el uso de la palabra.<\/p>\n<p>En cada sesi\u00f3n se discutir\u00e1 exclusivamente el tema central de la ponencia magistral y los comentarios de los respectivos expositores zonales. Con ello, se quiere llegar a acuerdos que recojan el pensamiento y las acciones de las distintas \u00e1reas culturales, sin dar oportunidad, en un debate que debe reflejar la mayor madurez de nuestros pueblos, a que afloren criterios extremadamente regionalistas o personalistas, los cuales deben ser depuestos ante los intereses generales de nuestras reivindicaciones.<\/p>\n<p><strong>Directrices de difusi\u00f3n y apoyo<\/strong><\/p>\n<p>Se espera, asimismo, que nuestro aporte en las deliberaciones enriquezca las pol\u00edticas de difusi\u00f3n y apoyo que debe d\u00e1rsele al IV Congreso en cada uno de los pa\u00edses latinoamericanos. Esta es una conferencia continental en la que est\u00e1n representadas todas las \u00e1reas culturales y geogr\u00e1ficas del continente, a trav\u00e9s de los directivos aqu\u00ed presentes. Deploramos tan solo la ausencia del vicepresidente del \u00e1rea del Caribe, a quien no nos ha sido posible localizar. La direcci\u00f3n que disponemos de \u00e9l es de Granada y, al parecer, el compa\u00f1ero ha mudado de residencia. De la misma manera, no tenemos a la compa\u00f1era vicepresidente en representaci\u00f3n de la Mujer Negra, pero al menos tenemos a la delegada del Compa\u00f1ero Presidente, quien actualmente se encuentra en los actos de toma de posesi\u00f3n del nuevo presidente de Namibia, en nombre del Brasil y de nuestro Congreso. Su delegada tiene la responsabilidad de ayudarnos a lograr aqu\u00ed la participaci\u00f3n masiva de la mujer negra de nuestro continente.<\/p>\n<p>Comprendemos que el grado de conciencia de las comunidades afroamericanas var\u00eda de un pa\u00eds a otro. Esta es una grave circunstancia que debe ser superada por nosotros en la medida en que tracemos planes adecuados para suscitar una respuesta masiva de nuestras comunidades a la convocatoria y realizaci\u00f3n del IV Congreso. Ser\u00eda de desear que, adem\u00e1s del delegado que esperamos financiar dentro del presupuesto global del Congreso, pudieran participar muchos otros en representaci\u00f3n de los sectores afroamericanos, campesinos, estudiantiles, ind\u00edgenas, cooperativos, universitarios, profesionales, artistas, deportistas, maestros, investigadores sociales y escritores. Y desde luego, entre ellos, las representantes de nuestras mujeres, con consignas espec\u00edficas para enriquecer el debate en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Los medios de financiaci\u00f3n variar\u00e1n en cada pa\u00eds y caso, pero si aprovechamos el tiempo que nos separa de la realizaci\u00f3n del Congreso \u2014no mucho en verdad\u2014, podr\u00edamos concretar acciones en todos los pa\u00edses, a trav\u00e9s de las cuales quisi\u00e9ramos ver la amplia representatividad anhelada.<\/p>\n<p>Para ello, habr\u00e1 que constituir Comit\u00e9s Nacionales con gran capacidad de trabajo, los cuales podr\u00edan convertirse en la principal palanca de organizaci\u00f3n y financiamiento. Bajo su \u00e9gida, y con su apoyo directo, mediante cartas, actos, rifas, bailes, etc., podr\u00eda despertarse la conciencia de los afroamericanos y latinoamericanos en general, los dem\u00f3cratas sinceros, quienes ser\u00e1n recibidos con benepl\u00e1cito en nuestra magna asamblea de Par\u00eds en marzo de 1991.<\/p>\n<p>De nuestras deliberaciones depende la fortaleza del zarpazo en la era de la Tigritud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Zapata Olivella IV Congreso de la Cultura Negra de las Am\u00e9ricas Hace catorce a\u00f1os (1975), dos j\u00f3venes, el peruano Jos\u00e9 Campos D\u00e1vila, director del Instituto de Investigaciones Afro-peruano (INAPE), y el colombiano Manuel Zapata Olivella, director del Centro de Estudios Afro-colombianos, nos preocupaba la suerte de las comunidades negras en las Am\u00e9ricas. D\u00e1bamos, conscientemente, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[8],"class_list":["post-316","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-rescate-documental"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":457,"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/316\/revisions\/457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/themes.tecneofito.com\/dpalenque\/wp-json\/wp\/v2\/seccion?post=316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}